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Por qué Frances Haugen, la denunciante de Facebook, se ha convertido en una de las mujeres más poderosas del año

Frances Haugen
Frances Haugen. © franceshaugen.com

Hace unos meses, la mayor parte del mundo nunca había oído hablar de Frances Haugen. Pero cuando se convirtió en denunciante de Facebook este otoño, esta ingeniera informática y ex trabajadora de la red social rápidamente llamó la atención de poderosos legisladores de todo el mundo con su tesoro de documentos filtrados que detallaban las operaciones de la compañía.

La notoriedad de Haugen comenzó en octubre, después de que publicara miles de páginas de documentos internos de Facebook que arrojan luz sobre cómo la red social ha manejado (o, según algunos, mal manejado) una serie de cuestiones serias que van desde moderar el discurso de odio y la desinformación hasta el marketing dirigido a los niños o la publicidad política. Desde que publicó los documentos, que se conocen como los Papeles de Facebook’, ha testificado públicamente ante el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento británico y la Unión Europea.  

Número 100 de la Lista de mujeres más poderosas

Haugen no es la persona típica que figuraría en la lista de FORBES de Las 100 mujeres más poderosas del mundo, un ranking anual que consta principalmente de directoras ejecutivas, políticas, celebridades y algunas de las mujeres más ricas del mundo. Sin embargo, ella ha obtenido en poco tiempo una influencia global, tanto por el contenido de los documentos de Facebook como por su capacidad para articular problemas tecnológicos complejos a los legisladores, al tiempo que brinda claridad y orientación sobre cómo lidiar con las grandes tecnológicas.

Y por esa razón ocupa el puesto nº 100 de la lista, lugar que anteriormente  se le otorgó a la activista por los derechos de voto Stacey Abrams (2020) o a la defensora del cambio climático Greta Thunberg (2019).

Facebook y un año repleto de problemas

Facebook, que recientemente se rebautizó como Meta en medio de una avalancha de titulares sobre los documentos de Haugen, ha estado en el centro de los problemas planteados por empleados internos, denunciantes, defensores del consumidor y otros expertos.

Además de haber sido acusada durante años de violar las leyes de privacidad de datos, la compañía también ha sido acusada de permitir discursos de odio y contenido violento, ser utilizada como una herramienta de organización para el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero y realizar prácticas anticompetitivas. 

Estos documentos de Facebook también arrojan detalles, entre otros, sobre el manejo indiscriminado de la publicidad, los problemas de salud mental que generan y hasta cómo las mujeres políticas han sido blanco de acoso en la plataforma.

Una regulación necesaria

«He visto un montón de redes sociales, y Facebook fue mucho peor que todo lo que había visto antes», dijo Haugen al programa norteamericano 60 Minutes en octubre durante su primera entrevista televisiva importante. «Facebook, una y otra vez, ha demostrado que prefiere las ganancias a la seguridad».

Algunas de las personas más poderosas de la política europea y estadounidense han elogiado a Haugen por sus esfuerzos. En octubre, el senador estadounidense Richard Blumenthal (demócrata de Connecticut) describió las revelaciones de Haugen como una «bomba».

El mes pasado, Věra Jourová, vicepresidenta de valores y transparencia de la Comisión Europea, dijo: “Nosotros, como legisladores, no podríamos convencer a la gente de que la regulación es necesaria” si no fuera por personas como Haugen.

Las intenciones de Haugen

Antes de unirse a la red social, Haugen, ingeniera informática por la universidad de Iowa y Máster en Harvard, trabajó en varias otras empresas importantes de Silicon Valley. Fue gerente de producto en Pinterest, Yelp y Google, y también trabajó como directora de tecnología y cofundadora de la aplicación de citas Hinge. En junio de 2019, se unió a Facebook como gerente de producto, trabajando en desinformación cívica y contraespionaje.

Aunque ha comparado a su antiguo empleador con la industria tabacalera, Haugen dice que no quiere destruir Meta ni ninguna de sus subsidiarias como Facebook, Instagram o WhatsApp. Más bien, dijo que preferiría ayudar a solucionarlo mediante una mayor transparencia, una nueva regulación y cambios en las leyes existentes, como la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que actualmente protege a las empresas de tecnología de algunas responsabilidades legales.

“Si la gente simplemente odia Facebook más a causa de lo que he hecho, yo he fallado”, dijo Haugen a The Wall Street Journal, que desveló por primera vez los documentos en una serie de artículos. “Creo en la verdad y la reconciliación, tenemos que admitir la realidad. Y el primer paso de eso es la documentación».

Otras denuncias a la vista

Durante estos últimos meses, al menos otros dos ex empleados de Facebook han compartido información con las autoridades. En octubre, Sophie Zhang, que hizo público un memorando en 2020, testificó ante el Parlamento británico sobre su trabajo como científica de datos en un equipo de Facebook que se ocupa de cuentas de bots respaldados por el gobierno. Otro denunciante, que aún permanece en el anonimato, también habría proporcionado información a la Comisión de Bolsa y Valores de EE UU.

El alcance a largo plazo de la influencia de Haugen dependerá, en parte, de si los líderes del mundo deciden promulgar regulaciones basadas en su información. (Haugen también ha hablado públicamente sobre el deseo de iniciar una organización sin fines de lucro que ayude a apoyar la reforma de las redes sociales). Pero una cosa es segura: Haugen vio que tenía información poderosa a su alcance y no se contentaba con quedarse callada, de modo que parece decidida para seguir luchando por la rendición de cuentas.

“No puedo insistir lo suficiente en que nada de esto importará si no se aplican medidas de transparencia o responsabilidad”, dijo a los legisladores el 1 de diciembre. “Ningún esfuerzo para abordar estos problemas será útil si Facebook no está obligado a compartir datos en apoyo de sus afirmaciones o estar sujeto a la supervisión de sus decisiones comerciales».