Moda/Belleza

Steven Meisel: el fotógrafo de supermodelos que vuelve a una galería comercial después de 30 años

Uno de los más reputados fotógrafos de moda y artífices del concepto ‘top model’, estrena una exposición en Alta (Andorra), la galería que recupera sus trabajos y descubre nuevas obras.

Carolyn Murphy, Alpine, New Jersey, 2012.

Nacido en Nueva York en 1954, desde temprana edad Steven Meisel se vio atraído por la belleza y el modelaje. Ya con tan sólo 12 años preguntó a colegas de mayor edad por la forma de adentrarse en el mundo de la moda. Una de las grandes anécdotas de este ferviente interés por comenzar en la profesión y convertirse en un reputado fotógrafo le llevó a fingir ser uno de los asistentes de Richard Avedon para colarse en las agencias de modelos y estar más cerca de él y de su trabajo. E incluso llegó a apostarse en la puerta de las agencias de modelos de mayor prestigio de la ciudad para tomar fotos de las mujeres del momento, como un paparazzi. Sin saber lo que hacía, puso en marcha un mecanismo que todavía hoy sigue funcionando: ser uno de los fotógrafos de moda mejor considerados en la industria.

Además de las anécdotas que le definen, Meisel estudió en la Escuela Superior de Arte y Diseño, en su ciudad natal. Después, se matriculó en Parsons, donde se especializó en ilustración de moda para inmediatamente graduarse en ella. Entre sus primeros trabajos ya como profesional destaca el de ilustrador de Halston, un oficio al que le siguió su etapa en WWD (Women’s Wear Daily). Más tarde, un agente de Elite le pidió que tomara unas fotos en una sesión. El resto es historia.

Hoy, tras más de 40 años de trayectoria profesional –y tras fotografiar los rostros más conocidos de la moda y de la belleza a nivel mundial y ser el artífice de las mejores campañas de moda de las grandes marcas, o el editorial para Zara, uno de sus últimos trabajos–, una nueva oportunidad llega a la vida de Meisel: Galería Alta estrena una exposición sobre su trabajo, con una gran mayoría de retratos inéditos, donde su trabajo dialoga con el espacio habitado para esta exhibición.

Claudia Schiffer, New York, 1990.

La exposición durará desde este octubre hasta el próximo mes de febrero, y se define como una oportunidad muy especial de ver y comparar algunas de las fotografías más icónicas de Steven Meisel, además del descubrimiento de otras obras nunca antes expuestas al público, fruto de la elección de Alta con el propio artista.

Esta propuesta de Alta sigue la estela que el año pasado inició la Fundación MOP –de nombre homónimo al de su fundadora, la empresaria Marta Ortega–, con el título Steven Meisel 1993. Un año en fotografías. Una retrospectiva que supuso un hito en el sector, por su envergadura, su alcance y la exclusividad del evento, ya que han sido pocas las exposiciones que se le han dedicado a este artista tanto en museos como en galerías.

Gracias a Alta, podemos acceder a los archivos de Meisel para revivir sus mejores trabajos, desde sus inicios hasta la actualidad, y recordar los tiempos que vivió al lado de grandes estrellas, como Linda Evangelista, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Christy Turlington, Cindy Crawford, Carla Bruni, Natalia Vodionova, Gisele Bünchen y Stella Tennant, entre otras supermodelos de los 90.

Linda Evangelista, New York, 1990.

Entre esta habilidad para proyectar las caras y los personajes para crear infinitas tramas narrativas, hay que mencionar su contribución al conocimiento de actrices y actores más allá de su profesión. Fuera de un set de rodaje. Abrió un nuevo lenguaje entre moda y celebrities, aportando hype en un idioma de entendimiento generalizado.

A destacar también el trabajo que realizó junto a grandes profesional y amigas, como Franca Sozzani, la mujer que estuvo al frente de Vogue Italia (por destacar alguno de sus trabajos más destacados). Junto a ella creó portadas para la cabecera, durante más de 20 años, provocando controversia al tocar temas sociales y plantear preguntas y debate sobre racismo, adicciones o el exhibicionismo. Todo dentro de su perfil artístico: atrevido, visionario, provocativo y revitalizado. Porque entre sus trabajos, no sólo está el de representa la moda, también el de definirla.